Monday, March 24, 2014

El factor accidental


Algunas frases funcionan. Otras no. Algunas veces tu primer movimiento conduce naturalmente al siguiente y ese, a un tercero, y así sucesivamente. Otras veces tu primer movimiento te lleva directo a ninguna parte. ¿La diferencia? Los más renombrados expertos en arte coinciden en que se trata de... suerte. Algunos movimientos son afortunados y otros no. Pero no te alarmes. Aquí hay una manera de darle excelente uso a esa verdad:

Cuando una frase funciona, la responsabilidad es toda tuya. Cuando no funciona, tú no tienes nada que ver. La culpa es de la frase.

Tu objetivo, por supuesto, es crear las condiciones para que el factor accidental opere a tu favor, de modo que los accidentes sean, en su mayoría, felices. Es posible, por supuesto, y si te descubres ejecutando una frase y diciendo: "En verdad está bastante bien... ¿Cómo habré hecho?", estarás en la senda correcta y los accidentes estarán dando a tu favor. Deliberadamente.

Monday, March 10, 2014

Sobre la velocidad y el esfuerzo desmedido


Cuando bailes prueba con cualquier velocidad que se te ocurra, si quieres, agoniza sobre tu obra, ve a los extremos para buscar sus virtudes especiales, prueba los puntos medios, prueba las velocidades que te sientan cómodas.

Al final, lo que te aconsejamos intentar, es que practiques tanto como puedas cada una de estas velocidades, de tal modo que comiencen a sentarte cómodas, que mentalmente no desfallezcas aunque el cuerpo aparente hacerlo. Mientras se baila, tienes que estar al tanto de muchos detalles, dónde está tu mano, dónde está el pie, qué tanto hay de punto de apoyo, cómo se va siguiendo la música, etc. Decide cómo es que quieres que se vea tu obra, y hazla así porque quieres que lo sea. Puede ser un paso firme y seguro, forzado, fracturado, inconexo, o muy lento, o demasiado rápido, estas cualidades las vas a sentir según pruebes con las variaciones de velocidad, pero recuerda, que aunque tú quieras verte apresurado, practícalo muchas veces para que sea el cuerpo lo que se ve apresurado, dentro mantén una cierta calma mental por si te surge alguna cuestión a resolver, o por si surge alguna inspiración y deseas incluir algo más.

Recuerda que si te aferras al movimiento con alma y vida, si te exiges hasta abrumarte, comenzarás a aplastarte y agonizar con cada movimiento, lo que no permitirá que lo que falta de la frase se mire como quieres. Por eso, practica, hasta que te parezca cómodo y puedas decidir que se mire lo que tú quieres que se mire. Así, te permites relajarte, avanzar o detenerte según lo creas necesario. Y tu movimiento comenzará a dar destellos de espontaneidad y vida.

Monday, March 3, 2014

¿y si al mundo no le gustan mis frases?


Se estima que la población mundial pronto llegará a los 8.000 millones de personas. Es difícil hacer que un grupo tan numeroso coincida plenamente en muchas cuestiones. Si te preocupa que no toda la población mundial aprecie tu movimiento de la misma manera, probablemente tus temores están fundados. De hecho, deberías asumir esta realidad ahora mismo: La reacción del mundo frente a tu arte será inevitablemente variada. Ahora que eso está aclarado, la pregunta esencial, absolutamente clave, que surge de todo esto es:

¿Y qué?

Tu trabajo no consiste en encuestar a 8.000 millones de personas acerca de su gusto colectivo en relación con el arte. Tu trabajo consiste en ir al espacio vacío y moverte.

¿Nuestra sugerencia? Baila, produce, crea.
No te autocritiques. No tiembles de miedo cuando alguien observe tu baile... y no levites extasiado cuando algún otro lo alabe.

Se trata de que trabajes para ti. De que creas en ti.